De ese listado, 17 son ocupadas por dirigentes del Frente para la Victoria
En la Cámara Alta se renovará el mandato de 24 senadores
Los comicios nacionales del 27 de octubre definirán una parte importante del futuro político e institucional argentino: si el Frente para la Victoria y aliados accedieran a los dos tercios de las cámaras del Congreso difícilmente resistirían la tentación de reformar la Constitución.
El Senado renovará en las elecciones de octubre 24 bancas de ocho provincias, 17 de las cuales son ocupadas por dirigentes del Frente para la Victoria y aliados, 8 por opositores y un independiente, en las que el oficialismo juega la posibilidad de avanzar hacia los dos tercios que requiere una reforma de la Constitución.
Los comicios nacionales del 27 de octubre definirán una parte importante del futuro político e institucional argentino: si el Frente para la Victoria y aliados accedieran a los dos tercios de las cámaras del Congreso difícilmente resistirían la tentación de reformar la Constitución.
Los legisladores que concluyen el mandato a fin de año fueron elegidos en 2007, un momento del ciclo ascendente del kirchnerismo y en el que fue votada presidenta Cristina Fernández para su primer mandato.
El 27 de octubre votarán por renovar la representación federal en el Congreso los distritos de la Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Río Negro, Chaco, Salta, Neuquén, Santiago del Estero y Tierra del Fuego.
El oficialismo larga con la ventaja de manejar cuatro de las ocho jurisdicciones, mientras aliados suyos administran dos (Santiago del Estero y Neuquén). Solo un opositor gobierna en uno (Capital Federal) y la gobernadora de Tierra del Fuego mantiene posiciones equidistantes.
Del conjunto de los que apoyan al gobierno nacional, 15 integran el bloque del Frente para la Victoria y tres forman parte de los aliados permanentes. Entre los opositores, cuatro pertenecen a la Unión Cívica Radical, dos son peronistas disidentes, una está en el interbloque del FAP y hay un renovador de Salta. El independiente es el porteño Samuel Cabanchik que ha frecuentado tanto al oficialismo como a la oposición.
En figuras conocidas, el kirchnerismo arriesga la presencia del jefe del bloque, Miguel Pichetto, quien se propone competir por la reelección en Río Negro; Marcelo Fuentes, de Neuquén, que elevó su perfil por la ley de medios y la reforma judicial; y Daniel Filmus, el reiterado competidor de Mauricio Macri en el distrito porteño.
El radicalismo pone en juego los asientos de dos ex gobernadores (Pablo Verani, de Río Negro, y Roy Nikisch, de Chaco), mientras el peronismo crítico arriesga al ex mandatario de Salta Juan Carlos Romero y su coequiper, Sonia Escudero, y la Coalición Cívica en el FAP la banca de María Eugenia Estenssoro.
Ciudad de Buen Aires es el distrito que genera las mayores expectativas, por la posibilidad de que el partido PRO, de Macri, presuntamente con aliados, consiga uno o dos asientos en la cámara alta por primera vez. El kircherismo porteño, que arriesga uno de sus figuras, posiblemente tenga que librar una dura batalla con partidos de centro izquierda.