Quiénes fueron aquellas que estuvieron junto a los mandatarios más temidos de la historia universal

Hubo una mujer detrás de cada dictador

Por sus orígenes, personalidades, ambiciones y coraje, la capacidad de hacerse dueñas del hogar de los políticos más rígidos, las convierte en mucho más que "señoras de". Sexo, reconocimiento, competencia y búsqueda de protección.

Ante el instinto biológico de ellas, el magnetismo sexual de ellos

Si detrás de todo gran hombre hay una gran mujer, más allá de lo trillado de la frase, hay un aspecto fundamental que no puede dejarse de lado: el hecho de que se trata de "puestos" a los que no cualquiera accede.

En diálogo con La Prensa, el licenciado en psicología Norberto Litvinoff, especialista en sexología, sostuvo que "las mujeres se ven atraídas por los hombres poderosos por un factor biológico esencial, la búsqueda que la hembra hace de alguien que le brinde protección y asistencia cuando está embarazada, y de alguien que le brinde atención y cuidado a las posibles crías que puedan surgir de la interacción sexual".

Según el especialista, se trata de un mecanismo biológico, en el que una hembra -de cualquier especie animal, humana inclusive-, siempre va a buscar a aquel individuo que tiene poder, quien viste uniforme, quien es importante y tiene dinero.

"Instintivamente, se ve atraída por el pensamiento inconsciente de que ese macho alfa, el dominante, puede darle protección, y no la va a dejar abandonada durante la gestación y la lactancia", argumentó.

Por otro lado, añadió, hay otro elemento, el psicológico, que establece que el reconocimiento que recibe el macho alfa también será atribuido a ella. Es, según el experto, un incentivo que ve la hembra al identificar una posibilidad de avance en la escala social.

ALFA, PERO NO TANTO

Litvinoff propuso que, parte de la interacción con el macho alfa, implica tratar de que "no sea tan alfa", salvo que ella esté muy entrenada y preparada para llevar a cabo esa condición. El psicólogo destacó el caso de la mujer que se acerca a una estrella de rock: "Se ve atraída porque él usa botas y una determinada vestimenta que denota caracter. Una vez que se casa con él, adiós a las botas y a la vestimenta. De alguna manera, siente el peligro de que haya muchas otras hembras que vayan a disputarle ese lugar de protección, seguridad y reconocimiento".

El especialista hizo hincapié en que todo depende de la inteligencia de la mujer, y aseguró que hay hembras que están mucho más educadas en ese sentido, que pueden manejar mejor el "lugar en la sombra" que les tocó. "Es una cuestión de aceptación y manejo del rol", opinó.

Por otra parte, cabe señalar que, detrás de ese "gran hombre", no necesariamente haya una única "gran mujer". "Siempre hay un folklore entorno al dictador respecto de que tiene un "harén". En ese sentido, la vida del macho alfa es bastante sacrificada, porque tiene que mantener satisfecho a un número determinado de hembras. Y, si bien eso a cierta edad puede ser divertido, con los años, es una tarea bastante penosa", apuntó Litvinoff.

En ese sentido, el especialista advirtió que los distintos dictadores del mundo, llegada cierta etapa de la vida, pudieron haber resentido su rol.

"El varón logra su máximo de testosterona a los 18 o 19 años, con una posterior decadencia de fabricación de esa hormona -perdiendo un 1% anual-. Con esa disminución, se reduce el volumen de pelo (es decir, la melena), los dientes, y la erección", determinó el especialista en sexología.

IMPOSICIONES

Asimismo, Litvinoff manifestó que, al tener mucho poder, el macho alfa es capaz de imponer su voluntad con mucha más facilidad que un macho "de menor rango", quien puede decir a la mujer "quedate", "y ella, si tiene ganas, se queda y, si quiere, se va"

El psicólogo reveló que, cuando de un macho alfa se trata, si la mujer desobedece, ocurren escenas que la historia universal se encargó de mostrar, "golpes, situaciones en las que se ha llamado a la guardia para el encarcelamiento e, inclusive, ejecución de la pareja".

El especialista afirmó que, en general, el nivel de violencia y agresión del macho alfa es muy fuerte, "es una verdadera aventura para la mujer, motivada por ese mecanismo biológico que la insta a aspirar a alguien fuerte, quien la sostenga cuando esté embarazada, cuide de la cría, proporcione una buena educación a los hijos y dé amplias posibilidades. Esto, además de que accede al reconocimiento que le concedió estar junto al macho alfa".

Para el experto, la hembra posee una doble cara, es lo suficientemente inteligente como para destacarse del resto de sus pares, y lo suficientemente hábil como para no adoptar actitudes alfa frente a su macho.

Por su parte, el hombre también puede verse atraído por una mujer alfa, la exitosa. Un caso contemporáneo propuesto por Litvinoff es el de la canciller alemana, Angela Merkel: "Es una típica mujer alfa. Se le preguntó cómo es la relación con su marido y ella, muerta de risa, contestó: "mi marido es amoroso; incluso, habla". Lo tiene en su puño". Según reflejó el especialista, suele ocurrir que la mujer alfa no se lleve con el macho alfa, sino que busque uno beta.

En definitiva, como aclaró Litvinoff, el poder es sexualidad, y embellece a todas las personas. La atracción vinculada al poder abarca a todas las clases sociales y a todos los países. Es así que resulta comprensible el magnetismo que llegó a marcar a distintas parejas de los cuatro rincones del planeta.