Bajar la inflación, la estrategia menos costosa
-¿Desmontar el sistema de subsidios a los servicios es un desafío pendiente?
-Si el Gobierno no quiere que el Banco Central emita para financiar el gasto público, alguna otra forma tiene que encontrar. Sube los impuestos o baja los gastos, porque el déficit hay que cerrarlo. Si no se quiere endeudar, la única forma es que lo financie el Banco Central, pero en un contexto con una inflación del 25%, es difícil que siga ese mecanismo.
-¿Estará dispuesta la Casa Rosada a afrontar el costo político de subir tarifas?
-Hoy en día cuando uno quiere corregir el déficit fiscal y el déficit externo, tiene que afrontar un costo político difícil de evitar. El menor costo político es tener un programa que baje la inflación a un dígito, de manera gradual. Hasta ahora lo único que hay es mentir con el índice, no hay otra propuesta antiinflacionaria más que esa.
-¿Cuántos años llevaría bajar la inflación a un dígito?
-Debe ser gradual, pero si baja la inflación del 25% al 19%, ya hay una señal importante a los mercados de ir demostrando la voluntad política. Esa alternativa es mucho mejor que la de otros que sugieren la devaluación para equilibrar las cuentas.