El cepo instalado en el mercado cambiario resultó una verdadera trampa para el mercado inmobiliario. Acostumbrados a comprar y vender en dólares, los inversores sintieron el impacto. Pronto los pedidos de autorización para construir en la Ciudad de Buenos Aires se derrumbaron un 40%, y muchas propiedades fueron retiradas de la venta, a la espera de tiempos mejores.
Sin embargo, el anuncio presidencial sobre el lanzamiento de créditos hipotecarios para la construcción de viviendas parece haber llegado justo a tiempo para despabilar a un sector adormecido. Pedro Brandi, presidente del Grupo Construya, alberga esperanzas de que la rueda de la inversión y el empleo vuelva a ponerse en marcha.
-¿Cómo toma el sector esta medida?
-La medida es sumamente oportuna. La construcción había comenzado a declinar en su nivel de actividad. Mucho en esto tenía que ver la falta de claridad en todo lo que es el control sobre el mercado cambiario. Tradicionalmente las viviendas se compraban en dólares, así que esto ha impactado bastante, agregando incertidumbre. Este es un sector que por la magnitud de las inversiones, agregarle incertidumbre no es lo mejor que le puede pasar. Esto alienta y abre una puerta sumamente interesante. Las condiciones en que está planteado son realmente atractivas, con tasas de interés muy bajas, con muy buenos plazos. Verdaderamente es auspicioso el proyecto.
-¿Había mucha cautela por el cepo cambiario?
-Es a partir de los últimos meses que bajó la construcción. Le ha agregado mucho ruido al mercado el famoso corralito del dólar. Sobre todo en la compra y venta de inmuebles. Consecuentemente se frena el inicio de nuevas obras. El constructor que va a comenzar un edificio o una vivienda, ante este escenario, para la puesta en marcha de obras nuevas. El problema es del sector inmobiliario y no de la construcción en sí, pero estamos íntimamente ligados.
-Se anunció la construcción de 400.000 viviendas en cuatro años. ¿Es una cifra significativa en la proyección nacional?
-El número es significativo, y también lo es el proyecto. Hay que estar sumamente atento para ver qué pasa, porque nunca hemos visto un plan de viviendas con estos plazos y estas tasas. Es insólito para el contexto de Argentina. Hay una enorme expectativa. Esperemos que sea ágil, porque en esto los tiempos son los que mandan. La puesta en marcha lleva su período de planificación.
-¿Es un desafío para el Estado afrontar préstamos a tan largo plazo, teniendo en cuenta los vaivenes históricos de la economía nacional?
-Cuando alguien recibe el préstamo, las condiciones se mantienen. La apuesta acá es grande porque las tasas son bajísimas y a largo plazo. Esto es tremendamente atractivo.
-¿Será un empujón también para el empleo?
-Sí, la construcción es tradicionalmente un gran demandante de mano de obra. Es muy posible que esto realmente genere 100.000 nuevos empleos de manera directa como se anunció. Es algo muy bueno.
-¿Servirá para combatir el déficit habitacional de la Argentina?
-Lo que hemos visto es que el anuncio es muy amplio y que le da posibilidades a todas las clases sociales. Lo cual es tremendamente novedoso, porque básicamente la Argentina no ha tenido esto. La construcción siempre fue financiada con recursos propios. Créditos hipotecarios a baja tasa y largo plazo nunca se han visto en la realidad.
-¿No se registran antecedentes?
-El viejo Banco Hipotecario, en sus orígenes en la década del "40 tuvo una explosión de actividad en todo el país, porque tuvo la posibilidad de darle acceso a la vivienda a la clase media y la baja también. Esto apunta en ese mismo sentido. Es recuperar el viejo rol del Banco Hipotecario.
-¿La inflación puede afectar el plan por el incremento de costos de los materiales?
-No sé cómo lo planteará el constructor. Tendrá que hacer sus cuentas porque va a estar expuesto a inflación. Lo bueno es que quien toma el crédito no, lo cual es tremendamente positivo porque las tasas son fijas. Esto despertará en las empresas constructoras y los emprendedores el aliento a largarse a construir, poner nuevamente la pelota en la cancha.