domingo, 19 de mayo de 2013 I Buenos Aires, Argentina
Enviar comentario Recomendar Imprimir Ampliar tamaño Reducir tamaño
Opinión
Mirador político
"Sensación" de crisis
05.06.2012 |

El gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, describió unos pocos días atrás con notable precisión lo que está pasando: "Cuando la gente ve que hay limitaciones a la libre comercialización del dólar empieza a pensar que algo anda mal". Remató su crítica oblicua al gobierno agregando que "la economía real está mucho mejor que el clima económico" y que lo que realmente ocurre es que hay "una sensación térmica que no coincide con la temperatura".

¿Quién genera la sensación térmica que no coincide con el clima? De la Sota dijo algo que piensan muchos de sus colegas gobernadores e intendentes aquejados por la falta de fondos para pagar sueldos y aguinaldos: los errores de manejo de la economía están impactando negativamente sobre las expectativas y que por ese camino la crisis tan temida va a finalizar por materializarse, aunque las condiciones objetivas para que esto suceda no se hayan presentado aún.

Se podría también ir más allá que de la Sota y afirmar que la prédica de los economistas independientes, la revelación de la verdadera magnitud de la inflación y los informes sobre el deterioro fiscal y de otras variables no le hicieron tanto daño a la presidenta Cristina Fernández como el que le están haciendo las medidas policiales improvisadas por Guillermo Moreno. Que las "corpos", el "poder económico concentrado" y sus "esbirros" han insistido inútilmente con su prédica neoliberal, pero, en verdad, lo que fue verdaderamente efectivo para asustar a los tenedores de dólares y empujarlos a retirar sus billetes del mercado es la praxis nacional y popular del zar del intervencionismo económico.

Por otra parte, si negar la inflación contribuyó a hacerla crónica, tratar de disimular la escasez de dólares persiguiendo arbolitos terminará fatalmente en un devaluación brusca. Para esconder la inflación hace cinco años el gobierno destruyó el Indec y obtuvo los resultados a la vista. La clausura de "cuevas" para bajar el "blue" no acarrerá mejores resultados.

Las palabras de de la Sota no son casuales ni producto de un rapto de "anibalismo". ¿Qué lo alarma? ¿Qué alarma a la mayoría de los dirigentes peronistas que miran desde afuera cómo un gobierno encapsulado no acierta a salir del laberinto en el que se metió? Que la presidenta apuesta a "soluciones" de cortísimo plazo y privilegia el no pago de costos políticos con resultados cada vez más efímeros. También que no haya un equipo económico, sino funcionarios que son convocados a Olivos para rendir examen y que proponen medidas sueltas, elegidas sin una visión de conjunto o de más largo alcance.

Administrar la abundancia de recursos fiscales -como ocurrió hasta hace relativamente poco- no exigía una visión global de la economía. Bastaba con el "método" de Néstor Kirchner de monitorear continuamente la recaudación y usarla para hacer política, es decir, sumar poder. Hoy la presidenta tiene todo el poder disponible y se arriesga a perderlo si no toma medidas económicas que desalienten las expectativas de crisis. Aunque tengan inicialmente costo político. Cualquier costo es menor al que genera la incertidumbre y la sospecha de que no hay plan, ni conducción para concebirlo.
 

Enviar comentario Recomendar Imprimir Ampliar tamaño Reducir tamaño
Ranking de notas
 Por sección Todas las secciones Comentadas Recomendadas