Cómo es el plan para extender Diagonal Sur

El proyecto prevé que la avenida tenga dos cuadras nuevas hasta Bernardo de Irigoyen. Una empresa privada haría la expropiación, la obra y se queda con las 40 parcelas que se demuelen. También construiría estacionamientos subterráneos para autos y combis.

La secretaría de planeamiento del gobierno porteño reflotó un antiguo proyecto que data de hace más de 100 años por el cual la Diagonal Sur, que nace en Plaza de Mayo, continuaría por dos cuadras más -hoy culmina en la intersección de Piedras y Belgrano- hasta Bernardo de Irigoyen y México.

De concretarse el proyecto dos manzanas del centro se verían afectadas por la nueva traza, debiéndose expropiar varias propiedades. El plan de ampliación incluye también la construcción de estacionamientos subterráneos que se convertirían en terminales de combis que transportan miles de pasajeros por día desde el conurbano a Capital.

Héctor Lostri, secretario de planeamiento urbano explicó que el proyecto busca dar soluciones principalmente en dos aspectos: "por un lado es darle previsibilidad a los vecinos de esas cuadras. Hay propiedades que están inhibidas hace décadas, no se puede hacer nada más que alquilar algún local o playas de estacionamiento por hora", dijo el representante de la secretaría que depende del ministerio de desarrollo urbano.

Lostri afirmó que al poner este proyecto en la discusión pública se dice: "tomemos una decisión, o se hace o se decide no hacerla, no se puede tener a la gente en esta situación indefinida".

MEJORAR LA ZONA

El segundo aspecto tiene que ver con mejorar el flujo desde el sur y revitalizar la zona. "Los vecinos que bajan de los trenes, colectivos en Constitución les cuesta mucho más llegar a Plaza de Mayo que a los que se bajan en Retiro. Los colectivos del Norte tienen una accesibilidad más franca y concreta al área central que los que vienen del ala sur", comentó Lostri.

"Todos los comercios -continuó- se colocaron del lado norte, la diagonal sur no tiene sensación de flujo. Hay edificios casi exclusivamente de la administración central, le falta esa vida que hace a la ciudad que con este proyecto se busca recuperar".

A partir de la concreción del plan el gobierno porteño busca meter "el sur de la ciudad adentro del eje testimonial de la Plaza de Mayo", afirmó el secretario.

Lostri explicó que la avenida se extenderá por dos cuadras atravesando las manzanas comprendidas por Belgrano, Piedras, Venezuela y Tacuarí; y Tacuarí, Venezuela, México y Bernardo de Irigoyen.

En total se expropiarán 37 parcelas, ya que tres actualmente pertenecen al gobierno de la Ciudad. Entre las parcelas a expropiar figuran dos edificios, pocas viviendas de a una, galpones, terrenos vacíos, locales y playas de estacionamiento por hora.

EXPROPIACION PRIVADA

Lostri indicó que para la expropiación se utilizará una forma novedosa, que incluirá la figura del privado expropiante. "Aquel que ponga más dinero se quedará con la posibilidad de hacer la obra", destacó.

El beneficio que saca quien haga la nueva traza es que se quedará con lo que se llaman terrenos remanentes.

"En muchas parcelas que se corten por la nueva traza se expropiará toda y pasará a formar parte de quien desarrolle el proyecto que podrá construir edificios siguiendo el eje diagonal", contó el Secretario.

"La ventaja de hacerlo de esta manera es que no se necesitará disponer de fondos del tesoro público. Y el privado podrá recuperar su inversión una vez que hizo sus emprendimientos lo que lo obliga a terminar y poner en valor la avenida", agregó Lostri.

En cuanto al dinero que recibirán las personas que serán indemnizadas por la expropiación, quien decidirá el monto será el Banco Ciudad. Y la Legislatura deberá aprobar el proyecto y el monto que deberá pagar el privado para realizar la obra.

Una vez que esté abierta la actual avenida Roca la idea es que se convierta para uso exclusivo del transporte público, con la intención de sacar a los colectivos de las calles angostas que ponen en peligro a las casas y los transeúntes que caminan a diario por la zona.

"Esto va a permitir que al igual que lo que se hace con calles hacia el norte como Suipacha, Reconquista, se podrá convertir a Piedras, Tacuarí en calles de "prioridad peatón", que ayudan a consolidar el barrio hacia el sur", opinó Lostri.

El proyecto incluye también la construcción de estacionamientos subterráneos. "Tenemos las estaciones de subte y la traza que está hecha también en diagonal ya que cuando se hizo la línea C también se pensó en que en algún momento iría por abajo de la avenida Roca", contó el Secretario de Planeamiento.

La idea es crear un sector de trasbordo donde se pueda dejar el auto o las combis que cada vez son más en la ciudad de Buenos Aires. "Lo bueno es que quien bajé ahí estará conectado con la red de subtes sin tener que salir a superficie", especificó el funcionario.

CONTROL DEL ESTADO

De aprobarse el proyecto en la Legislatura, Lostri señaló que la obra puede culminarse en unos dos años. "Estos instrumentos de gestión se usan en ciudades previsibles desde hace varias décadas, donde los privados asumen el riesgo con control del estado", dijo el funcionario al defender el proyecto.

"El estado no está para lucrar sino para controlar la operación, y ver que beneficio obtiene para los ciudadanos, esa es la discusión que quiero plantear en la legislatura".

En el pliego de licitación, de concretarse el proyecto, la idea es también incluir que el expropiador y constructor esté obligado a edificar de acuerdo a estándares mundiales de sustentabilidad, tal como se planea hacer con el nuevo distrito cívico o la nueva sede del Banco Ciudad. También que en la nueva parte de la avenida se use asfalto absorvente que permita un drenaje de manera más pareja.

El profesional explicó que las diagonales y avenidas en el centro nacieron como vinculaciones de importantes hitos. Avenida de Mayo y vincula el poder legislativo con el ejecutivo, diagonal norte vincula el poder ejecutivo con el judicial.

"El sur en cambio se dejó por la mitad. Cuando se pensó los poderes eran más de tres, para ese lado iba a haber un edificio destinado a las fuerzas armadas o a la iglesia", recordó el funcionario.

Lostri añadió que en 1906 el plan era el de hacer 50 diagonales, pero se hicieron sólo algunas y después se desafectaron todas menos dos, las cuadras de Diagonal Sur y otras cuatro cuadras en el medio de Mataderos de una diagonal que quedó sin terminar.

Para el profesional la construcción de diagonales tiene sentido aún vigente. "Antiguamente las diagonales tenían un sentido para unir puntos de alto interés, a principios del siglo XX y fines del XIX se empiezan a construir nuevos estados, nuevas repúblicas, y una de las maneras de hacer que toda esta gente que eran conglomerados empiecen a autorreferenciarse a sí misma como sociedad era por los monumentos".

Las diagonales, entonces, nacieron para unir estos puntos de interés, como una plaza con un hospital, dos edificios públicos, monumentos referenciales.

"Actualmente se hacen por una cuestión práctica por la complejidad de ciudades como Buenos Aires, donde la geometría vial es siempre la misma", destacó.