Vecinos de Almirante Brown reclamaron mayor seguridad tras el crimen del juez Donadío

El intendente de ese distrito, Darío Giustozzi, dijo respetar el reclamo vecinal pero aclaró que "la seguridad y el manejo de la Justicia no están a cargo del municipio" sino de la administración provincial.

Pobladores del partido bonaerense de Almirante Brown, reclamaron hoy seguridad por la escalada de asaltos seguidos de muerte en Glew, donde fue asesinado de un balazo en el pecho el ex juez de Menores Raúl Donadío, de 64 años, en medio de un robo en su casaquinta.

En tanto, el intendente de Almirante Brown, el kirchnerista Darío Giustozzi, dijo respetar el reclamo vecinal pero aclaró que "la seguridad y el manejo de la Justicia no están a cargo del municipio" sino de la administración provincial.

Además, asoció el hecho de que parte del justicialismo lo quiera como postulante a gobernador en 2015 con la escalada de inseguridad en su distrito.

Pero Giustozzi, uno de los jefes comunales con mayor apoyo electoral en los comicios provinciales de octubre y criticado con dureza el mes último por el vicegobernador Gabriel Mariotto, manifestó descreer que "existan zonas liberadas" en el partido generadas por "alguien" que, "por molestar a un intendente, pueda comprometer a (el resto de) la gente" del distrito.

El intendente consideró, en diálogo con radio Mitre, que eso "sería muy perverso" y agregó: "Si la política se transforma en eso, yo me quedo en mi casa".

"Lo que pasó no habría ocurrido si me hubieran escuchado porque mi papá murió primero asesinado y nadie me escuchó. Pedí y pedí seguridad", gritó en medio de la protesta de esta mañana en la plaza Almafuerte de Glew,

Silvia Rivadeneira, hija del jubilado Antonio Rivadeneira, de 74 años, asesinado el 4 de este mes en ese barrio, en el sur del Gran Buenos Aires.

El cadáver del hombre, quien tenía una pequeña producción de pan que vendía desde su casa, fue encontrado amordazado, maniatado y muy golpeado en su vivienda de la calle Gerchunoff al 700, entre Wess de Rossi y Mitre.

Tras la manifestación de esta mañana, los pobladores de Glew anticiparon que volverán a protestar a las 8 de mañana y adelantaron que marcharán el viernes desde la plaza del barrio Almafuerte hasta la comisaría séptima del distrito del sur del Conurbano, con el fin de reclamar mayor presencia policial.

Por su parte, Giustozzi sostuvo: "Nosotros escuchamos los reclamos de los vecinos y lo elevamos a la autoridad que corresponde: la Policía de la provincia de Buenos Aires, al Ministerio de Justicia y Seguridad (bonaerense)".

"La seguridad y el manejo de la Justicia no están a cargo del municipio", argumentó el intendente en diálogo con radio Mitre.

Giustozzi, a fines del mes último, fue criticado por el cristinista Mariotto por haber definido a las protestas con corte de tránsito vehicular como "una provocación social".

Sin embargo, luego, la presidenta Cristina Kirchner se manifestó en línea con el jefe comunal al sostener que esos bloqueos "han perdido toda legitimidad y deben ser erradicados como forma de protesta social".

Hoy, el intendente asoció que parte del justicialismo lo quiera como gobernador en 2015 con la escalada de inseguridad en su distrito pero agregó que "puede ser más una casualidad que otra cosa".

"No creo que existan zonas liberadas (en Brown) ni que exista alguien que, con intencionalidad, por molestar a un intendente, pueda comprometer a la gente; sería muy perverso. Si la política se transforma en eso, yo me quedo en mi casa", enfatizó el jefe comunal, oriundo de la ciudad bonaerense de Saladillo.

Ayer, el ex juez Donadío fue asesinado en medio de un robo en su casaquinta del cruce de Cambaceres y Lamberti, en Glew.

El magistrado salía por una puerta trasera del inmueble con el fin comprar más hamburguesas para el cumpleaños de su hijo y fue obligado a reingresar por dos asaltantes armados.