EL ADMIRADO ESCRITOR MURIO EN MEXICO A LOS OCHENTA Y TRES AÑOS

Carlos Fuentes (1928-2012)

Escribió novelas, una ópera, obras de teatro, cuentos, guiones de cine, tratados de política y una biografía, además de innumerables ensayos, columnas de opinión y críticas literarias. Este mes había hablado en la Feria del Libro.

Inesperadamente Carlos Fuentes ha muerto en su patria el 15 del actual, tras pasar por la Feria del Libro de Buenos Aires. En nuestra Ciudad se lo vio animoso, no representando ni física ni mentalmente la edad que tenía.
El 1 de mayo, dio en la Sala José Hernández de la Feria del Libro una conferencia magistral que llamó "La moneda y la vida".

El escritor, de impecable traje azul fue aplaudido de pie ni bien ingresó a la sala y luego se refirió a su "herencia literaria mexicana", al periodismo, a la cultura, a la lengua española y a los exponentes literarios más destacados de América latina.

"Me siento contento de estar de vuelta en Buenos Aires. La Ciudad de mi juventud, de mis amores y de mi vida" dijo. Luego habló de muchas cosas, pero haciendo siempre hincapié en la imperiosa necesidad de educación que precisa América latina. Esa fue una de sus obsesiones, la otra se llamó México.

En los libros de Fuentes se destacaba una cierta obsesión por definir la identidad de México y de su pueblo, desde la época prehispánica hasta la actual, y sus luchas sociales y morales, que llegan hasta la actualidad.

A juicio de numerosos críticos, su primera novela, "La región más transparente", inició lo que se dio en llamar la nueva novela hispanoamericana. Medio siglo más tarde, fijó el texto definitivo de "La región..." en una edición especial para la Asociación de Academias de la Lengua.

DESDE EL VAMOS

Fuentes junto con Emmanuel Carballo fundó en 1955 la Revista Mexicana de Literatura, que pretendía ser un foro abierto de expresión para los jóvenes creadores de la época. También fue coeditor de "El espectador" (1959-1961) y, desde 1960, editor de "Siempre" y "Política".

A los veintiséis años se dio a conocer como escritor con el volumen de cuentos "Los días enmascarados".
Pero su inclinación por las letras era evidente desde mucho antes: a los siete años comenzó una pequeña revista con crayones en que comentaba películas y libros o los acontecimientos de su familia. A los once años dio forma a su primer cuento y en la preparatoria participó en un concurso de literatura cuyo único requisito era someter trabajos anónimos y se llevó los primeros tres premios.

"Empecé muy joven. Yo tenía esa vocación muy clara que me inculcó mucho mi padre", dijo en una entrevista para la Cadena de lectores Alfaguara.

No obstante, su primer libro notable fue "La región más transparente" que escribió a los veintiocho años.
En una entrevista de febrero de 2008 dijo que esa novela "ha resistido el tiempo, lo cual no esperaba. Había muchas voces que decían: "Esto dura un mes y se acabó", pero no fue así". Esos críticos "están muertos", dijo con una sonrisa.

Su novela "Gringo viejo" (1985), fue llevada al cine bajo el título de "Old Gringo" (1989) y la protagonizaron Gregory Peck y Jane Fonda.

Lo mismo pasó con su novela "La cabeza de la hidra" en 1981 dirigida por el mexicano Paul Leduc bajo el título de "Complot Petróleo: La cabeza de la hidra" con cuyo guión colaboró. Además trabajó en la filmación de la serie televisiva "El espejo enterrado", que se emitió en 1992 y sobre cuya base publicó un libro homónimo.

En 1998 editó "Retratos en el tiempo" libro en que expuso sus reflexiones sobre veinticinco personajes, seleccionados a partir de fotos tomadas por su hijo ÑCarlos Fuentes LemusÑ entre ellos Salman Rushdie, Norman Mailer y Juan Goytisolo.

INFANCIA PORTEÑA

Hijo de un diplomático, Fuentes nació el 11 de diciembre de 1928 en Panamá y durante su niñez vivió en Montevideo, Río de Janeiro, Washington, Santiago y Buenos Aires, una Ciudad que recordaba con especial cariño y que -contaba- caminó interminablemente.

De regreso en México, obtuvo una licenciatura en leyes en la Universidad Nacional Autónoma (UNAM) y más tarde se doctoró en el Instituto de Estudios Internacionales de Ginebra, Suiza. En 1950 inició estudios de Derecho Internacional en la Universidad de Ginebra.

A mediados de la década del 60 se hizo diplomático y sirvió como embajador de México en varios países. En 1978 cuando el ex presidente Gustavo Díaz Ordaz, bajo cuyo mandato ocurrió la matanza de estudiantes en Tlatelolco, fue designado embajador en España, Fuentes en protesta renunció a la labor diplomática que por entonces se desarrollaba en Francia y se dedicó exclusivamente a escribir.

LO QUE SE DICE

"Toda literatura dice lo que no puede decirse de otra forma", incluso si no se trata de ciencia ficción, destacó en 2008.

"La literatura se inserta en el discurso humano para liberarnos de los engaños del poder y del lenguaje único y dogmático", reflexionó en un acto celebrado en el Auditorio Nacional, una enorme sala de espectáculos con capacidad para diez mil personas, como parte del homenaje nacional que se realizó en México con motivo de su cumpleaños número ochenta.

A pesar del reconocimiento de su producción en 2001, su libro "Aura" sufrió un acto de censura "que yo agradezco, porque gracias a esa censura se multiplicaron las ventas del libro; brincaron a veinte mil ejemplares a la semana. Imagínense ustedes, cosa que nos tenía felices a mi editor y a mí", dijo durante una actividad en la feria del Libro de Guadalajara también en 2008.

Sobre su ópera, estrenada como parte del homenaje por sus ochenta años, dijo que la idea surgió varios años atrás cuando acordó con Mario Vargas Llosa reunir a doce escritores para que se inspiraran en "su dictador favorito" para la creación de una nueva obra.

Gabriel García Márquez escribió "El otoño del patriarca", cuyo personaje central se inspira en dictadores como el colombiano Gustavo Rojas Pinilla, el español Francisco Franco y el venezolano Juan Vicente Gómez; Alejo Carpentier publicó "El recurso del método" y Augusto Roa Bastos "Yo, el supremo", ambos sobre el líder paraguayo José Gaspar Rodríguez de Francia.

CAUDAL DE GLORIA

Carlos Fuentes había sido galardonado con el Premio Rómulo Gallegos en 1977, el Cervantes en 1987, y en le entregaron 1994 el Príncipe de Asturias, la Medalla Picasso de la UNESCO y el Premio Grinzane Cavour.

También recibió en 1992 la Legión de Honor del gobierno de Francia, en 2006 el Premio a la Libertad de Expresión de la Fundación Roosevelt, y en 2008 la Medalla 1808 que concede el gobierno del Distrito Federal de México, mientras que en el 2009 obtuvo la Gran Cruz de Isabel La Católica.

Al menos le concedieron quince doctorados Honoris Causa universidades como Harvard, Cambridge y la Nacional Autónoma de México y fue catedrático en casas de altos estudios de Sudamérica, los Estados Unidos y Europa.

Carlos Fuentes fue un gran trabajador en todos los campos de la intelectualidad y su obra, sin ninguna duda, será perdurable.

La vida le dio la gloria y también grandes dolores, como el de perder a sus dos hijos, Carlos y Natasha. Felizmente, tuvo siempre a su lado a Silvia Lemus, su mujer y mejor amiga.