El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, admitió hoy que se sintió "dolido" cuando la presidenta Cristina Fernández aseguró que los dirigentes sindicales "se van" en momentos de crisis económica y habitan "casas que no son pobres".
"Yo me sentí dolido. Creo que los dirigentes gremiales no somos merecedores de ese trato. Yo me quedé en la UOM e hicimos el esfuerzo", comentó Caló.
El sindicalista metalúrgico, sin embargo, aseguró que apoyará "siempre a la señora", en referencia a la jefa de Estado.
"No sé por qué lo dijo. Me sentí dolido pero no estoy enojado con ella", aclaró.
En declaraciones televisivas, Caló volvió a desestimar que sea el candidato del gobierno nacional para disputarle a Hugo Moyano la secretaría general de la CGT.
Además, mencionó que buscará "por todos los medios hacer una lista de unidad", pero indicó que le gustaría que, en caso de triunfar en las elecciones de junio próximo, Moyano "acompañe" su gestión.
"Esperamos de la misma manera que si me toca conducir a la CGT, Moyano me acompañe como yo lo hice con él", sostuvo.
Por su parte, Caló opinó que el índice de inflación ronda entre "22 y 24 por ciento", el monto de aumento salarial que reclama la mayoría de los sindicatos en las negociaciones paritarias.
"No podemos negar que los precios cada vez aumentan más. Cuando el año pasado discutimos salarios, el asado valía 28 pesos y ahora vale 40; algo pasó", graficó.
Al respecto, el gremialista agregó que "en ningún lado del país el asado vale 12 pesos", como estableció el INDEC.