Una fiesta continental

arteBA promete ser, desde la Rural, nuevamente uno de los grandes acontecimientos culturales. Desde el jueves, más de ochenta galerías y centenares de creadores mostrarán sus apuestas a un público muy diversificado. En la mira: los jóvenes que son coleccionistas potenciales. Marta Minujin tendrá un ámbito referencial.


Cada vez son más los jóvenes que llenan los pasillos de las grandes ferias de arte como Arco, de Madrid, o arteBA, en Buenos Aires. Parece revivir ese espíritu de los "70/"80 en que la adquisición de arte era una acción paralela a la de la compra de libros y discos.

Es cierto que por entonces los precios no se habían disparado y la crisis económica no era tan marcada como en la actualidad. Pero, como se dijo, la adhesión masiva de los jóvenes a las ferias de arte decidió poco a poco a los galeristas a mostrar en sus stands obras de precio accesible, en especial realizadas sobre papel, que pueden ser la base de una futura colección. Algo parecido sucedió en Alemania tras la Segunda Guerra Mundial, cuando las obras sobre papel impusieron su presencia y desde entonces siguen teniendo peso específico en un mercado de arte rico y estable.

Hoy se sabe que un grabado original cuesta lo mismo que una lámina o un afiche, sólo que es prácticamente único, así su tirada sea de ciento cincuenta unidades. No existe un grabado igual a otro, y esta verdad de Perogrullo, afortunadamente, tiende a difundirse.

UN AFIANZAMIENTO

En esta edición de arteBA, apoyada por el Gobierno de la Ciudad, se nota un afianzamiento de la oferta de calidad, buscando el equilibrio entre nombres consolidados y nuevos creadores y soportes. También se pone el foco esta vez en la irrepetible fuerza del arte pop, que cundió junto al Instituto Di Tella, y en una de sus figuras clave: Marta Minujin, con una obra para la controversia y otra de sesgo monumental en la galería RO, de Roxana Olivieri.

Es un momento en que se aumenta el número de galerías que desde sus lanzan a artistas emergentes, es cuando arteBA debe convertirse en la feria de los que empiezan y no enfatizar la opción solamente en lo consagrado. Pero esto dependerá en buena medida de la paulatina resolución de las trabas fiscales en un sector que sigue sin ver satisfechas sus demandas en ese plano y sin tener un horizonte claro debido a la inestabilidad de los mercados.

La crisis -siempre ella- lo condiciona todo y en el mercado de arte porteño se nota especialmente en el cierre de galerías céntricas, pero es cierto que se abren otras en barrios como Palermo y San Telmo, lo que en cierta medida equilibra el porcentaje de bocas de oferta.

COMIENZO MODESTO

Desde su lanzamiento tan audaz como sencillo en el Centro Cultural Recoleta hace ya veintiún años, arteBA Fundación organiza una de las ferias de arte contemporáneo más importantes de la región promoviendo la creación plástica argentina y latinoamericana, con el objetivo de posicionarlas en el mercado mundial.

El poder de convocatoria de arteBA ha sido récord en los últimos años con más de ciento veinte mil visitantes en los cinco días que dura, dejando en claro que la cita porteña se ha consolidado como ineludible de la agenda cultural.

Cada año llegan curadores, coleccionistas, profesionales de la cultura y visitantes de todas partes del mundo para concurrir a la feria y disfrutar de una de las ciudades cosmopolitas más excitantes de Sudamérica.
Buenos Aires ofrece al mismo tiempo su interés arquitectónico, una vida nocturna tan activa como su cartelera teatral, más inabarcables propuestas culturales que se desarrollan cotidianamente.

Con éxito probado la feria ha logrado dar visibilidad a los artistas consagrados y ser plataforma legitimadora de muchos que fueron emergentes. Cada nueva edición deja ejemplos del potencial del mercado tanto local como regional y demuestra que las compras institucionales crecen en importancia.

La instituciones han ido comprendiendo la importancia económica y de repercusión sociocultural de invertir en obras de arte, para sus fondos o en calidad de mecenazgo.

Asimismo, los ojos avezados se están posicionando con más fuerza en el arte latinoamericano y se aprecia un crecimiento constante en el número de coleccionistas deseosos por descubrir obras que los conmuevan.
Precisamente, en el rubro del coleccionismo este año se extrañará a Amalita Fortabat, animadora consecuente de arteBA.

arteBA fue concebida como una feria de galerías pero no es un producto estático. En cada edición se van sumando proyectos que amplían la presencia expositiva de los participantes. El programa del auditorio, los premios, el sector de espacios emergentes, las diferentes acciones participativas de las empresas, se suman a la seguidilla de stands de quienes ponen a mal tiempo buena cara, convirtiendo a la feria en una fiesta cultural que testimonia el valor y la diversidad de la creación nacional.

Porque no hay que ver a la crisis económica mundial como una tragedia, sino como una invitación a reconvertirse en otra cosa.