Llegar antes de tiempo

La falta de personal de enfermería y de profesionales sanitarios adecuadamente capacitados para la atención de niños prematuros son dos de los factores que contribuyen a elevar las cifras de mortalidad entre este grupo de pacientes. Comienza en el país la "Semana del Prematuro", una iniciativa que busca hacerle frente a la problemática.

De los 700.000 nacimientos que se producen cada año en la Argentina, entre un 8 y un 10 por ciento corresponde a bebés prematuros, con menos de 2.500 gramos de peso. Y de los bebés que nacen con menos de 1.500 gramos, muere un 40%. Teniendo en cuenta que en los países desarrollados y en los buenos servicios de neonatología -tanto públicos como privados- el porcentaje de mortalidad de niños prematuros no supera el 15%, los expertos reclaman cambios en la atención sanitaria que permitan reducir la cantidad de muertes evitables.

En ese mismo sentido, más de 70 maternidades en todo el país celebrarán a partir de mañana la "Semana del Prematuro", un festejo -impulsado por Unicef- con el objetivo de informar a la comunidad sobre los derechos de los bebés y sus mamás frente a esta problemática que constituye en el país la principal causa de muerte en la infancia.

Los bebés prematuros son aquellos que nacen antes de las 37 semanas de edad gestacional, es decir que no completan las 40 semanas que duran los embarazos que llegan a término. Al no completar el ciclo, son recién nacidos que dejan el útero materno sin haber desarrollado plenamente el aparato respiratorio, son más vulnerables frente a los virus y suelen tener bajo peso: en casos extremos, no llegan a los 1.000 gramos.

Sobre las razones de la prematurez y las medidas necesarias para evitar un número considerable de muertes entre los bebés prematuros, dialogó con La Prensa el doctor Néstor Vain, vicepresidente de la Fundación para la Salud Materno Infantil (Fundasamin), una de las organizaciones que trabaja junto a Unicef en la iniciativa.

- ¿Cuáles pueden ser las causas de los nacimientos prematuros?

- En la mayoría de los casos, la causa del parto prematuro es desconocida. De todas formas, existen también causas conocidas: ciertas enfermedades de la mamá (como diabetes, hipertensión), o cuando las ecografías muestran que el bebé no está creciendo bien el médico puede decidir -si es riesgoso para el bebé seguir en la panza- interrumpir el embarazo. Otras veces, las infecciones pueden aumentar la frecuencia de nacimientos antes de tiempo y además hay factores sociales: sabemos que en el bajo medio social, en las mamás que están desnutridas o en aquellas que tienen el hábito de fumar o consumir ciertas drogas, se puede producir la interrupción del embarazo.

En tanto, en el alto medio social un posible factor de prematurez son los tratamientos de esterilidad, que muchas veces dan lugar a embarazos múltiples, los cuales más comúnmente generan un nacimiento antes de término.

- ¿Cuál es el tiempo de gestación mínima necesario para que el bebé pueda sobrevivir?

- En los países con los mejores resultados o en los centros con mejores resultados de nuestro país, el "límite de la viabilidad", es decir lo más chiquito que podría ser para sobrevivir, es cuando tiene entre 23 y 24 semanas de gestación. Esto no quiere decir que las posibilidades sean enormes ni que a los chicos que nacen con ese tiempo de embarazo les vaya súper bien. Al contrario, no es ideal, pero existen chicos que sobreviven. En los lugares con mejores posibilidades, sobrevive un 35 a un 40% de los bebés que nacen con ese tiempo de embarazo y, a medida que pasa una semana más, la posibilidad de supervivencia va aumentando. En los chicos que tienen más de 26 semanas, la sobrevida supera el 90 por ciento.

- ¿Cuáles son los cuidados básicos que deben recibir los bebés prematuros?

- Siempre se fantasea con que lo principal es el equipamiento o la estructura del hospital. El hospital tiene que tener una estructura básica para poder atender porque los chicos necesitan que se les saquen radiografías, que se le hagan análisis, un buen banco de sangre, hemoterapia, un buen laboratorio y también tiene que haber un equipamiento esencial -incubadoras, respiradores, etcétera-. Pero lo más importante y lo que marca la diferencia en términos de las posibilidades de estos bebés es la cantidad y calidad del recurso humano. Porque si tengo la infraestructura y el equipamiento pero tengo una enfermera para atender a 15 chicos, no voy a tener posibilidades de darle a los chicos más chiquitos y más enfermos todo lo que necesitan para sobrevivir. Si bien hay progresos en equipamiento, el mayor progreso de la neonatología es el conocimiento que los médicos y enfermeras tenemos de cómo hay que cuidar a estos chicos y estar alerta ante cada señal que nos dan sobre sus necesidades.

DISTINTAS REALIDADES

- ¿Es justamente en materia de recursos humanos que el sistema sanitario argentino presenta falencias?

- En toda Latinoamérica hay mucha diferencia de un país a otro y dentro de nuestro país hay una problemática a la que llamo "de los promedios". En la Argentina la mortalidad de todos los recién nacidos es de algo menos que el 9 por mil. Pero esto mezcla el 5 por mil de la Ciudad de Buenos Aires con el 15 por mil de la provincia de Formosa; incluso dentro de la Ciudad de Buenos Aires no es la misma realidad de un lado de la calle que del otro.

Esto tiene que ver con la estructura de las instituciones, ya sean públicas o privadas: cuando hay una buena cantidad de profesionales que está atendiendo a los chicos y están bien formados, es una cosa; ahora si el mismo médico o la misma enfermera tiene que correr de un lado a otro para poder atender, las posibilidades del bebé no son las mismas. En 2008 hubo un reconocimiento público de la necesidad de personal de enfermería y el intento de formar gente en este área ya lleva un tiempo, pero hay mucho por hacer.

- ¿De qué forma se trabaja en la capacitación de profesionales para la atención de prematuros?

- Unicef junto con el Ministerio de Salud de la Nación, el grupo médico de neonatología del Hospital Garrahan, y Fundasamin estamos trabajando, yendo al interior del país, a hospitales muy pobres o con una estructura limitada pero con muchos nacimientos, a entrenar el recurso humano. Vamos a trabajar con ellos. Van dos enfermeras con un médico neonatólogo, en algunos casos cuando obstetricia es un problema llevamos un médico obstetra y durante una semana o cuatro días trabajamos al lado de ellos a toda hora, ocupándonos de que vean cómo se debe cuidar a estos recién nacidos. Hacemos un trabajo de capacitación en terreno. Pero esto tampoco es suficiente si no va unido a una decisión política de nombrar a la cantidad de gente que se necesita y de pagarle un ingreso que le permita trabajar de eso, porque sino nosotros formamos vanamente a la gente y la gente se va a hacer otra cosa.

ESTRUCTURA IDEAL

- ¿Cuántas personas se necesitan para atender correctamente a un bebé prematuro y cuántas son las que trabajan en la mayoría de los hospitales y sanatorios?

- En una estructura ideal, un chiquito que nace prematuro muy temprano, por ejemplo al final del sexto mes (27 semanas), con un promedio de un kilo de peso y tiene dificultad para respirar, requiere una medicación especial y luego requiere el respirador, necesita una enfermera todo el tiempo para cuidarlo. Una para él. Y si en algún momento está muy mal, necesita dos. Por supuesto, que tiene que haber un médico cerca, no exclusivo, pero cerca y cuando se lo necesita, también exclusivo.

Luego, a medida que el chico se va descomplejizando -es decir, que le puedo sacar el respirador, que está dentro del respirador pero está muy estable-, es necesaria una enfermera cada dos bebés. Y cuando el chico está fuera de la terapia intensiva, en las etapas que llamamos de cuidado intermedio, necesitamos una enfermera cada cuatro bebés. En el período de puro crecimiento, uno cada seis.

La realidad marca que este ideal se cumple poco, porque hay escaso recurso humano entrenado. Se calcula que en nuestro país faltan alrededor de 5.000 enfermeros y enfermeras entrenados en neonatología. Se está trabajando en formarlas, pero es un problema muy complejo.

- ¿Qué otros factores aumentan la tasa de mortalidad de bebés prematuros?

- Otro de los problemas es el lugar donde nacen. Nuestro país ocupa un territorio muy extendido, poco poblado, y muchas veces los bebés prematuros no tienen demasiados problemas pero nacen en hospitales pequeños que están a mucha distancia del hospital regional. Entonces hay que trasladarlos 200 ó 300 kilómetros para que reciban atención y eso hace que se separe de la mamá, que ésta no lo pueda alimentar a pecho, y quizás la mamá no tiene plata para tomar un colectivo para ir a verlo o tiene cinco hijos más... de modo que la distancia puede ser un factor perjudicial para la salud del prematuro.

En ese sentido, se están haciendo planes desde el departamento de Maternidad e Infancia y se está tratando de lograr una "regionalización", es decir que los bebés prematuros de más riesgo nazcan en menos número de lugares, para que tengan una estructura adecuada y se los pueda atender. No obstante, en un país tan extendido como el nuestro, no es algo sencillo de resolver.

En estos últimos años se está tomando más conciencia sobre estos cambios necesarios y de ahí la importancia de la "Semana del Prematuro" para concientizar a toda la sociedad.