El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, y otros representantes del Episcopado se reunieron con el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner
La Iglesia finalizó la ronda de encuentros con representantes de los tres poderes
El objetivo de los encuentros fue entregar a los dirigentes la declaración emitida la semana pasada, "La Patria es un don; la Nación, una tarea", en la que los obispos señalan que "urge recrear las condiciones políticas e institucionales que nos permitan superar el estado de confrontación permanente".
La cúpula del Episcopado, encabezada por el cardenal Jorge Bergoglio, concluyó hoy su ronda de reuniones con representantes de los tres poderes del Estado, luego del encuentro que mantuvieron en el Congreso con el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, con quien coincidieron en la necesidad de que los conflictos "sean canalizados a través de las instituciones".
Ayer, los prelados fueron recibidos por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en Casa de Gobierno, y por el vicepresidente Julio Cobos en el Senado, en tanto que el martes también visitaron a los miembros de la Corte Suprema de Justicia.
El objetivo de los encuentros fue entregar a los dirigentes la declaración emitida la semana pasada, "La Patria es un don; la Nación, una tarea", en la que los obispos señalan que "urge recrear las condiciones políticas e institucionales que nos permitan superar el estado de confrontación permanente".
"Los obispos se retiraron muy satisfechos, trajeron el documento y charlaron con el doctor Fellner sobre el contenido y sobre la necesidad de que los conflictos, que son inevitables en la política, sean canalizados dentro de los ámbitos e instituciones propias y que se vaya reforzando cada vez más la importancia de las instituciones", dijo el vocero de los obispos, Jorge Oesterheld, al término del encuentro que se prolongó durante 20 minutos.
Para el presbítero, "si no hay calidad institucional, se afecta directamente a los más pobres, ya que la única defensa que tienen es una buena legislación".
A modo de evaluación de la ronda de encuentros que mantuvieron esta semana, Oesterheld afirmó que los obispos "se sintieron escuchados" por todos los dirigentes y "cumplieron con lo propuesto de llevarles el documento", en tanto que están "confiados" en que las reuniones den fruto y bajen los niveles de confrontación.
En la declaración, los obispos piden "actitudes de grandeza de parte de todos los argentinos", en particular de sus dirigentes, y afirman que "la calidad institucional es el camino más seguro para lograr la inclusión de todos en la comunidad nacional".
En ese marco, dicen que es "necesario que los poderes del Estado, de acuerdo a su naturaleza, actúen respetando su legítima autonomía y complementándose en el servicio al bien común".
Participaron de las reuniones, además de Bergoglio, los vicepresidentes primero y segundo del Episcopado, los arzobispos de Tucumán, Luis Villalba, y de Santa Fe, José María Arancedo.
