Alquileres: el azote de la inflación

Leonardo Santos, titular de la Unión Argentina de Inquilinos, sostiene que los propietarios, en su afán por cubrirse, suben los precios de las viviendas y los locales al compás de la escalada inflacionaria prevista. Destaca también la escasa validez de los contratos escalonados.

Con una inflación anual estimada por las consultoras privadas del 25 al 30%, los alquileres comenzaron a transitar lentamente el camino de los aumentos. Pactar nuevos contratos es más caro y, en algunos casos, hasta se intenta subir el precio de los vínculos firmados con anterioridad, tal como lo confirma el presidente de la Unión Argentina de Inquilinos, Leonardo Santos.

-¿Cómo afecta la inflación a los alquileres?

-A partir de enero de este año hemos empezado a recibir reclamos y consultas de inquilinos a los que les estaban aplicando aumentos de entre un 15 y un 25%. Lo que estamos haciendo es analizar los contratos. A los que están en vigencia no se les puede aplicar aumentos, está prohibido, y en los nuevos estamos sugiriendo una negociación para intentar que la suba no sea tan alta. Lo vemos como un tema especulativo de los propietarios, que contemplan de cuánto va a ser la inflación anual y a eso le están aplicando ese aumento.

-¿El aumento es fruto de la necesidad del propietario de cubrirse a futuro?

-Claro, es especulación porque las condiciones del mercado no ameritan el aumento. No es que está habiendo mucha demanda y poca oferta. El mercado ha mejorado los niveles, pero no para aplicar semejantes aumentos.

-¿Cuál es la principal herramienta con que cuenta el inquilino en estos casos?

-El diálogo es el principal. Al inquilino que tiene un contrato vigente también le quieren aplicar el aumento. Vemos caso por caso si corresponde el aumento o no. Puedo asegurar que en el 80% de la gente que nos viene a ver, los montos están fijados dentro de los dos años que se establecieron en el contrato y no corresponde la suba. Con los contratos nuevos lo que queda es negociar las condiciones.

-¿Este contexto inflacionario es nuevo para los inquilinos?

-El 2009 fue un año tranquilo, pero el 2008 fue un año bravo en ese punto, al menos hasta la primera mitad. Después con la crisis financiera internacional se produce un amesetamiento. Lo ocurrido en el 2008 terminó con la aplicación injusta de los aumentos que luego en el tiempo, comparado con el índice de inflación, no fue lo que se esperaba. Los dueños lo que quieren es anticiparse a la inflación y, como en aquel año, salieron beneficiados.

-Llama la atención que se apliquen aumentos a contratos ya firmados. ¿Por qué ocurre esto?

-Lo que ocurre es que la gente lee en los diarios que aumentan los alquileres y sin asesorarse piensa: tengo que aumentar. Ignoran muchas veces algunas cuestiones legales o bien aprovechan la situación. También está el inquilino que, por su parte, le paga más al propietario cuando se da este contexto inflacionario. Pero esos son casos puntuales. En lo genérico lo que se da es que el dueño, que cobraba 1.000 pesos mensuales, ahora quiere cobrar 1.200.

VIVIENDA Y COMERCIO

-¿La situación es la misma en los contratos para vivienda que en los comerciales?

-Es más general en los contratos para viviendas. Los comerciales tienen sus particularidades, en los cuales se aplica eso, pero el comerciante tiene otras necesidades que el inquilino que utiliza la propiedad como vivienda. Tal vez pueda negociarlo mejor o si no le conviene busca el local de la otra cuadra y se muda. El que vive y quiere cierta tranquilidad, a veces esto es aprovechado por parte del propietario. La situación del comerciante es más negociable.

-¿Al firmar contratos de 3 años no es mayor la incertidumbre del comerciante?

-Sí, la incertidumbre es mayor pero también el devenir del negocio va marcando las necesidades. Si al negocio le va mal, al tipo no le importa renovar, y si le va muy bien querrá conservar el lugar. Son sensaciones distintas que las del inquilino que viene a consultar y que lo único que quiere es tener el techo donde está durmiendo.

-¿Sirven los contratos escalonados?

-Los contratos escalonados son un remedio que la ley prohibe, en definitiva un mal remedio. Pero se aplica. Es una forma de indexar encubiertamente y está prohibido por la ley, que dice que se debe fijar un mismo precio por toda la duración de la relación.

-¿Qué ocurre en caso de litigio con la validez del contrato escalonado?

-Queda asentado el pacto en el contrato, pero el día de mañana si hay un conflicto o reclamo judicial de una de las partes, ahí ya se tendría que hablar que es discutible ese escalonamiento. Los dos están haciendo algo que no está permitido, pero mientras estén de acuerdo sirve. El día que tienen que ir a la Justicia para solucionar sus problemas ahí, se pueden ver en un aprieto.

-¿Qué vislumbran para el corto y mediano plazo?

-Tenemos un panorama en el cual los dueños se están anticipando a aplicar un aumento que hoy por hoy no está reflejado en el sueldo de los inquilinos. La mayoría de ellos tiene un sueldo fijo que no arrancaron el año con un aumento del 20%. El problema es ese, cobran una mayor renta y el inquilino cede ese dinero y deja de cubrir otras necesidades básicas. En algunos casos tienen que pasar de un tres ambientes a un dos, achicándose.

-¿En algún punto del país el reclamo es mayor?

-En Buenos Aires es donde más lo sentimos, aunque en general se da en todas las ciudades grandes. Pero en Buenos Aires el mercado inmobiliario está muy concentrado, y los alquileres en el interior se dan a otra escala. Acá hay muchos estudiantes y turistas también.