jueves, 02 de septiembre de 2010 I Buenos Aires, Argentina
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Economía
"Hay que sentarse ya a negociar con el Fondo Monetario Internacional"
26.04.2009 | El gobierno debe urgente quitarle estrés a la economía argentina, sostiene el economista Pablo Rojo. La incertidumbre es casi tan nefasta como la crisis global, opina el ex presidente del Banco Hipotecario. Los planes de estímulo fracasan por los incompetencia de los ejecutores. Cuidado con darle a China beneficios comerciales.
Por Fernando Nolé

El ex titular del Banco Hipotecario Nacional, Pablo Rojo, advirtió que la economía argentina va a continuar en un claro descenso y sugirió al Gobierno firmar un acuerdo con el FMI, "ya que no hay muchas alternativas posibles para lograr financiamiento a mediano y largo plazo".

-¿La crisis internacional ha tocado un piso?

-Sí, efectivamente. Parece que en los últimos dos meses se ha llegado a una situación de relativa estabilidad, los balances de los grandes bancos internacionales no están acusando las pérdidas que tuvieron durante los últimos meses del año pasado y los primeros de este año. Incluso ya algunos empiezan a mostrar algunos resultados positivos.

-¿A qué lo atribuye?

-Creo que el hecho de que los bancos centrales de Europa, Estados Unidos y Japón hayan coordinado la baja de sus tasas de interés, y por otra parte hayan inyectado enorme volúmenes de liquidez, esta empezando a dar resultados. Creo seriamente que la crisis global ha tocado un piso y probablemente en los próximos meses no asistiremos a un deterioro de los indicadores, aunque tampoco es probable que tengamos signos de recuperación muy rápidos o muy fuertes.

-¿No habrá más cimbronazos?

-Sí, los habrá.

-¿De qué tipo?

-Vamos a seguir teniendo aumentos fuertes de la tasa de desempleo de Europa y Estados Unidos. Creo que otras industrias que tienen problemas, que eran anteriores a los de la crisis, como la industria automotriz de Estados Unidos, todavía necesitan decisiones duras, heroicas para reconvertirla y hacerla viable. Ahora, hay signos que son claramente positivos, sobre todo para países como la como Argentina.

-¡Qué bueno!

-En los últimos dos meses, asistimos a un proceso de recuperación en los precios agrícolas a nivel internacional, lo cual es muy bueno para la Argentina. Por otra parte, economías como Brasil o China -grandes clientes y socios comerciales- están mejorando sus performances. Creo que ya pasó lo peor de la crisis en estos dos países.

EL FAMOSO SWAP

-¿Qué opina del acuerdo con el Banco Popular de China?

-Este es un acuerdo bastante clásico entre bancos centrales que consiste en un compromiso de mutuo apoyo en situaciones de iliquidez, improbable en el caso China, probable en el caso de la Argentina. En concreto, un banco central se compromete a proveerle de su propia divisa a otro banco central contra la divisa del socio. Es decir, que la Argentina podría el día de mañana pedirle yuanes al banco central de China, proveyéndole pesos. Por eso se habla de swap es decir, de intercambio. Yo creo que el acuerdo es genéricamente positivo, que el Banco Central de Argentina tenga acuerdos de este tipo con distintos bancos centrales es muy bueno. Pero yo hubiera preferido realmente que, en las circunstancias actuales, tengamos un acuerdo de este tipo con la Reserva Federal, como ya lo tiene Brasil y México. Tengo algunos temores.

-¿Por qué?

-Tal vez implica algún tipo de concesiones en materia comercial con respecto a China. Hay sectores industriales argentinos que han planteado su inquietud. En un contexto de muy fuerte restricción internacional, de caída de las exportaciones, de recesión, no es conveniente que la Argentina se convierta en el receptor de los excedentes de producción chinos a muy bajos precios. Eso afectaría el empleo y afectaría la actividad en nuestro país.

-¿Qué pasó con esos veinte mil millones de dólares en inversiones chinas que Kirchner soñó que vendrían?-

La Argentina ha tenido con respecto a China varias decisiones erróneas. La primera, hace algunos años, contra una promesa de inversiones que nunca se produjeron, se otorgo a China el estatuto de economía de mercado, cuando la mayor parte de países desarrollados todavía no le habían dado ese beneficio, que, en la práctica, le da derecho a ingresar sus productos con muy pocos controles. Y ahora realmente este acuerdo me plantean algunas dudas. Creo que el Gobierno esta obrando en este plano con algún grado de ingenuidad.

-¿Le parece?

-No es conveniente en una situación de crisis internacional tan aguda como ésta multiplicar las facilidades comerciales para países que están pugnando en por colocar sus excedentes de producción.

NUMEROS ROJOS

-¿La Argentina está en recesión?

-Hay contradicciones. Las cifras del Indec indican que todavía no entramos en recesión, aunque la percepción de la opinión publica y también los datos de los distintos sectores de actividad acreditan que ya entramos en un período de retracción, en el cual la producción se contrae mes tras mes. No es una contracción muy fuerte, no es dramático como ha ocurrido en Estados Unidos o en Europa, pero sí hay caídas de producción y probablemente tengamos un año en el cual el PBI caiga entre 1 y 2%. Ahora hay sectores que la están pasando muy mal. El automotriz por ejemplo tiene caídas hasta el 30%, lo cual es muchísimo, y evidentemente todavía no están viéndose los efectos de los planes que el Gobierno lanzó para mantener la demanda en esos sectores. Yo espero que en los próximos meses esos planes empiecen a dar resultado sino habrá que pensar en otras medidas.

-¿Da por inútiles entonces los planes de estímulo?

-Es la historia de siempre. El Gobierno hace muchos anuncios y después tiene problemas prácticos de implementación. Evidentemente carece de personal competente para implementar los planes de manera rápida, lo mismo paso con las obras públicas, y con otros grandes anuncios del kirchnerismo.

-¿El problema estriba entonces en los ejecutores?

Sí. Los ejecutores están fallando. El gobierno anuncia cosas y después se diluyen con el tiempo. Mire el caso automotriz. Alguna de las condiciones que se estipulaban para los interesados eran totalmente fantasiosas o incumplibles. Ya estamos en abril y sólo se entregaron unos pocos centenares de vehículos.

EL FACTOR URNA

-¿Cómo está incidiendo el adelantamiento de las elecciones en la economía?

-Desde el punto de vista institucional, yo hubiera preferido que la Argentina mantuviera los calendarios electorales que estaban establecidos por ley. Esto de cambiar las reglas de juego en material electoral realmente no es muy razonable. Desde el punto de vista económico también las opiniones están divididas respecto a la utilidad de este cambio. Algunos suponen que no tener definiciones políticas hasta octubre, en el contexto de una crisis internacional como la que tenemos es un verdadero problema. Otros entienden que el adelantamiento lo que hace es aumentar las expectativas de que se produzca un brusco cambio en la política cambiaria en pocos meses... Yo diría que es bueno que se vote rápidamente en un contexto de crisis, pero el Gobierno debe disipar las dudas con respecto a la política cambiaria.

-¿Considera que el Gobierno debe firmar un acuerdo con el FMI?

-Yo espero francamente que sí, pero estamos frente a un gobierno tan irracional en la toma de algunas decisiones que tampoco puedo asegurar que esto ocurra. En realidad yo no veo ninguna razón para esperar que lleguen las elecciones para acercarnos a los organismos internacionales, todos los países de la región ya lo han hecho.

-Quizás no conviene electoralmente, el Gobierno es reacio a pagar costos políticos...

-No sé de que costo se habla. Los organismos internacionales, particularmente el Fondo Monetario, han cambiado totalmente la orientación de sus políticas y en este momento han flexibilizado todas las líneas de créditos de manera tal que los requisitos en materia de política económica son realmente mínimos. Además, si uno cree que no puede hacer ciertas cosas hoy y las puede hacer mañana porque la gente ya votó, eso quiere decir que estamos frente a la preparación de un enorme fraude a la opinión publica. Si las cosas son malas hoy, también van a ser malas después de las elecciones.

-Entonces hay que sentarse a negociar con el FMI.

-Sí. Hay que hacerlo de inmediato para evitar que la incertidumbre económica y el estrés financiero en el que esta la economía siga generando problemas en la actividad, en el empleo y en la producción, no veo porque tenemos que esperar.

-¿Si no hay acuerdo con el FMI, cómo se va a lograr financiamiento?

-Como hasta ahora, muy duramente, quitando todo el crédito al sector privado de la economía, produciendo una masiva presión sobre el sector privado y manteniendo la presión impositiva en niveles que son inauditos y que por supuesto son generadores de recesión y de perdida de empleo en todos los sectores en actividad. Lo que hoy necesita la Argentina es un acuerdo con los organismos multilaterales, que nos permitan acceder a cierta financiación y contra eso bajar la presión impositiva en la economía y poder generar condiciones mas favorables para el renacimiento del crédito al sector privado, hoy todo el crédito se lo esta llevando el sector publico.

-¿Sí?

-Vemos semana tras semana que se colocan 1.000, 1.500, 2.000 millones de pesos de bonos públicos en los mercados, y que eso por supuesto ese crédito que esta yendo al sector publico se lo esta retrayendo de otros sectores de la economía que lo necesitarían.


 

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 1 Comentarios de lectores

1 | María D.
01.05.2009
09:58 hs.
sobrerrores

LOS PROBLEMAS COMENZARON CUANDO k. LO SACÓ A LAVAGNA

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