Darwin en la Argentina
Mientras en Europa se gestan múltiples actividades para celebrar a Charles la Argentina se suma a los festejos con la flamante publicación de dos obras que sacan a la luz el núcleo de su pensamiento.
En línea con la agenda de festejos, el sello Gedisa acaba de lanzar en la Argentina dos títulos hasta ahora inhallables del científico, ambas de corte intimista: su "Autobiografía" y "Diario de la Patagonia", que testimonia el viaje que realizó a los veintidós años desde su Inglaterra natal hasta los confines patagónicos.
Según testimonia en sus memorias, Darwin comprendió la importancia de la selección natural poco a poco, mientras desarrollaba sus habilidades y credenciales científicas.
Darwin describe con detalles aquel paso que él percibe como decisivo en la comprensión o hallazgo de la solución al problema del origen de la variedad actual de las especies: la observación de los grandes fósiles acorazados en las pampas.
La "Autobiografía" -que en la nueva edición suma dos trabajos de su hijo Francis Darwin: "La vida cotidiana de mi padre" y "La religión de Charles Darwin"- se concentra en la estampa de un científico feliz, que además de no adherir a las disputas y debates que generó su teoría, postuló a la felicidad como un valor biológico superior al sufrimiento.
Casi tan revelador como su "Autobiografía" -acaso por la posibilidad de considerarlo un apéndice de ella- resulta el "Diario de la Patagonia", que relata el viaje que en 1831 emprendió Darwin alrededor del mundo en un buque de bandera inglesa.
Las numerosas evidencias recogidas durante el viaje fueron el punto de partida de su revolucionaria teoría sobre la selección natural, desarrollada luego en "El origen de las especies".
"Diario de la Patagonia" reúne los apuntes escritos durante su derrotero patagónico, con observaciones que abarcan las más diversas áreas del conocimiento humano: la antropología, la geología, la zoología, la botánica y la paleontología.
Darwin describe los rasgos característicos de los pueblos indígenas de la Patagonia y se detiene especialmente en el pintoresco retrato de los tres indios fueguinos que Fitz-Roy había llevado a Inglaterra, además de incluir descripciones del clima, la fauna, la flora y la geología local.
Estas observaciones resultaron fundamentales para el desarrollo de sus ideas sobre la selección natural, ya que alertaron a Darwin sobre los cambios graduales de los organismos y su medio ambiente y sobre las sucesivas extinciones y expeciaciones.