Le dictan prisión preventiva a un adolescente detenido por el crimen del gendarme

El juez federal de San Martín Alberto Suáres Araujo acusó al joven de 18 años de ser autor del delito de "homicidio calificado", el cual prevé una pena de prisión perpetua.

Un juez federal de San Martín dictó la prisión preventiva a un joven de 18 años que había sido detenido por el asesinato del gendarme Roberto Centeno, ocurrido el 29 de octubre pasado en el barrio Fuerte Apache de Ciudadela, informaron fuentes judiciales.

El juez federal de San Martín Alberto Suáres Araujo dictó la prisión preventiva de Lionel Brian Luque (18), a quien acusó de ser autor del delito de "homicidio calificado", el cual prevé una pena de prisión perpetua.

Los investigadores habían determinado que el crimen del gendarme se había producido sin motivos aparentes y que el autor del disparo lo había efectuado "por diversión". "Se le ocurrió disparar contra la garita, y disparó", lo había graficado un pesquisa.

Luque fue detenido al día siguiente del crimen del cabo Centeno, durante un megaoperativo realizado en el barrio Ejército de los Andes, más conocido como "Fuerte Apache", del que participaron unos 300 efectivos de la policía bonaerense y la Gendarmería.

Durante esos procedimientos, se secuestraron 10 armas de fuego, pero ninguna de ellas es del calibre utilizado para matar al gendarme.

Luque fue apresado cuando se le allanó su vivienda ubicada en la tira 24, primer piso, departamento 412 del barrio, en tanto que otros siete sospechosos fueron detenidos por otros delitos, como el de tenencia ilegal de arma de fuego y de drogas.

Centeno (28) fue asesinado la madrugada del 29 de octubre mientras estaba sentado completando unas planillas administrativas dentro de una de las 15 garitas que posee Gendarmería en el complejo habitacional Fuerte Apache.

La garita está ubicada en el cruce de Ricchieri y San Ignacio, en la periferia de Fuerte Apache, y el balazo ingresó por uno de los costados del puesto de vigilancia.

Fuentes de la investigación dijeron que el gendarme, de 28 años, casado y con dos hijos, uno de ellos recién nacido, recibió un tiro calibre 9 milímetros en el oído que le provocó la muerte en el acto.

Los investigadores determinaron que el balazo fue disparado de una distancia de unos 40 metros y que quien lo hizo no tenía motivos para disparar.

Al día siguiente del homicidio del cabo, el jefe de Gendarmería Nacional Héctor Schenone aseguró a Télam que desde que los efectivos de la fuerza custodian el lugar, desde hace cuatro años, se registraron al menos cuatro ataques a balazos hacia puestos fijos de vigilancia.

"Por lo menos, hubo cuatro ataques en cuatro años, con heridos de bala y, en este caso, con una víctima fatal. Hubo ataques hacia un gendarme que estaba caminando, hacia la garita donde no había nadie, hubo ataques de todo tipo", dijo el jefe de la fuerza.

Además, adelantó que se evalúa modificaciones en el sistema de trabajo en Fuerte Apache, como por ejemplo "evitar los puestos estáticos, modificar los recorridos de patrullajes, y que el personal no se quede en lugares fijos, para minimizar los riesgos de ataques", como el que sufrió el cabo.